12.4.15

Visita al Ecomuseo Minero Valle de Samuño (Asturias)

Castillete del Pozo San Luis
Fot. Arte XIX

TEXTO ARTE XIX, IMÁGENES FRANCISCO MIRANDA Y ARTE XIX | La puesta en valor del patrimonio es algo necesario para que un pueblo se sienta orgulloso de su pasado, y poder mostrarlo a los demás es un síntoma de salud cultural. El Ecomuseo Minero es uno de esos casos en el que el patrimonio industrial, destinado a desaparecer, ha disfrutado de una recuperación fantástica de la que hoy todos podemos disfrutar.
A principios del siglo XX las tierras asturianas, fundamentalmente ganaderas, vivieron la llegada de empresas destinadas a la explotación minera de la hulla, variando considerablemente tanto el paisaje como la forma de vida de sus habitantes. Más allá de datos técnicos y descripciones, que algunos también os ofreceremos, queremos reseñar de esta visita la profunda impresión que transmite la belleza del entorno, el gran valor del patrimonio conservado con acierto, la dureza y el orgullo del trabajo del minero, y al fin el poder disfrutar de todo ello de la mejor de las maneras.

Locomotora alemana de los años 20
Cedida por el Museo del Ferrocarril de Gijón para las Jornadas del Vapor
Fot. Francisco Miranda

Aprovechando las Jornadas del Vapor, en las que el Museo del Ferrocarril de Gijón cede un tren con locomotora de vapor al Ecominero, decidimos realizar la visita. Esta locomotora, fabricada en los años 20 en Alemania y con un peso de 400 toneladas, nos lleva desde la Estación de El Cadaviu por el valle del río Samuño, junto a este y entre la vegetación, hasta la bocamina, un tramo que de no ser durante estas Jornadas cubre también el tren minero que se adentra en el Socavón Emilia.
Es este tren, con vagones preparados para el transporte de personas el que nos lleva hasta el embarque de la primera planta del Pozo San Luis, situado a 32 m de profundidad, recorriendo  un transversal que estaba destinado a la salida de materiales. Allí, esperando la ‘jaula’ que nos suba a superficie, vemos el arranque de una galería mientras nos ilustran sobre el trabajo y el mantenimiento en el interior de la mina, y un cuadro de señales original, el único que se conserva ya en Asturias.

Cuadro de señales en el embarque de la primera planta
Fot. Francisco Miranda

Después de ascender, y llegar a la luz, nos encontramos entre las edificaciones del Pozo San Luis, consecuentemente bajo el magnífico castillete fabricado con la técnica del roblonado, idéntica a la empleada en la Torre Eiffel, precedente a la de la soldadura que posteriormente fue la habitual.

Exterior de la Casa de Máquinas del Pozo San Luis (1930)
Fot. Arte XIX

La Casa de Máquinas, excelente ejemplo de patrimonio industrial, data de 1930. Como no podía ser de otra manera es un magnífico edificio ampliamente iluminado por enormes cristaleras, con decoración ecléctica en azulejos y excepcionales remates de zinc. Su interior, en el que se conserva la baldosa hidráulica y los azulejos originales con cenefas decoradas, alberga un compresor Worthington adquirido en 1936, un convertidor de corriente y la espectacular máquina de extracción.

Máquina de Extracción
Fot. Francisco Miranda
Interior de la Lampistería
Fot. Francisco Miranda

Los edificios de las instalaciones están abiertos al visitante para, a la vez que uno se adentra en su interior, se sumerja también en impresiones y momentos vividos por los trabajadores que durante tantos años dejaron allí ofrenda de sus esfuerzos. Muchas explicaciones y anécdotas nos relató nuestro guía, Óscar Cabielles, mientras nos señalaba la escuela a la que asistían a clase los hijos de los mineros, visible sobre la ladera, nos acercaba a las oficinas y a la pagaduría, a la lampistería o la casa de aseo. Pero estas se las dejamos a él, que las cuenta tan bien, para que pueda sorprenderos e informaros en una visita muy amena e interesante, perfecta para realizar con niños que se divierten maravillosamente y pueden descansar en el exterior.


Instalaciones del Pozo San Luis
Imagen de la página web del Ecomuseo Minero Valle de Samuño


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