29.7.11

Retrato de madame Charles Max

Giovanni Boldini (1896)

Retratos de la Belle Époque

Del 20 de julio al 9 de octubre de 2011. CaixaForum Barcelona. Av. Ferrer i Guàrdia 6-8. Barcelona.

Belle Époque es una expresión que designa las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX. Un periodo de intenso crecimiento económico, enmarcado por la guerra franco-prusiana y la Primera Guerra Mundial. Articulada en nueve ámbitos: Autorretratos, El Retrato de sociedad, Temperamento y carácter, Retratos de grupo, Ambientes y conversaciones, Retratos en plein air, Toulouse-Lautrec, El retrato como símbolo y La crisis, la exposición reúne cerca de un centenar de obras realizadas por dos docenas de artistas, procedentes de cerca de cuarenta museos y colecciones particulares de Europa y Estados Unidos.

Enlace a la página de Obra Social "la Caixa" (click).

23.7.11

La vigilia

John Pettie (1884)

Santos Yubero: Crónica fotográfica de medio siglo de la vida española 1925-1975











Por Publio López Mondéjar
Publicado por Lunwerg (2010)
242 páginas
Precio: 40.00 euros (aproximado)

Toledo. 100 fotografías que deberías conocer

Por Enrique Sánchez Lubián y Mariano García Ruipérez
Publicado por Lunwerg (2011) (Col. Lunwerg 100 fotografías)
144 páginas
Precio: 20.00 euros (aproximado)

Último libro de la colección en presentarse hasta el momento, la cual ha comenzado a publicarse en el presente año.
Las anteriores ciudades a las que se dedican las monografías son: Barcelona (Jordi Calafell), Madrid (Federico Ayala Sörensen) y Sevilla (Marcos Fernández Gómez, Inmaculada Molina Álvarez y Elena Hormigo León).

21.7.11

La partida de las brujas

Luis Ricardo Falero (1878)

Los palacios de la Castellana. Historia, arquitectura y sociedad

Por VV.AA.
Publicado por Turner (2010)
288 páginas
Precio: 70.00 euros (aproximado)


El eje que forman los paseos del Prado, Recoletos y la Castellana constituye hoy la vía más importante de Madrid. Su urbanización data del siglo XVIII y concentra la mayor parte de los palacios, palacetes y “hoteles” construidos en la capital a finales del XIX y principios del XX, gran parte de los cuales hoy han desaparecido.

Prologado por el arquitecto Antón Capitel, y con textos del profesor Ignacio González-Varas, Los palacios de la Castellana cuenta por primera vez la historia de esos palacios: quiénes fueron sus arquitectos, sus diferentes propietarios, qué usos tuvieron entonces y cuáles tienen en la actualidad. Más de cincuenta edificios singulares, con espléndidos salones, exuberantes jardines, fuentes y enrejados, que dieron lugar a uno de los barrios más elitistas de esta capital europea, gracias a un ambicioso plan urbanístico influido por las construcciones palaciegas de Londres y de París.

A través de cerca de 200 fotografías de época, documentos y testimonios de las familias propietarias, Los palacios de la Castellana documenta más de cien años de la historia de Madrid, desde una triple perspectiva: urbanístico-arquitectónica, histórico-económica y social.

Resumen según la página web de la editorial Turner.

16.7.11

Forests, Rocks, Torrents. Norwegian and Swiss Landscapes from the Lunde Collection

Bosques, Rocas, Torrentes. Paisajes noruegos y suizos de la Colección Lunde.
The National Gallery (Londres, UK). Sunley Room. Del 22 de junio al 18 de septiembre de 2011.

Esta exposición nos muestra una de las colecciones más completas del siglo XIX  de pinturas de paisajes noruegos y suizos fuera de sus respectivas naciones.
Las obras presentan a grandes artistas de la tradición de Constable y Turner, que disfrutaron de gran reputación en toda Europa.
Las cuarenta y cinco obras expuestas muestran las similitudes de las tradiciones de Noruega y Suiza, pero también las diferencias que el clima, el carácter, el temperamento nacional y los regímenes políticos imponen en el arte.



Visita la página oficial (click).

Los payasos

Lorenzo Aguirre Sánchez (1934)

13.7.11

Joven bailarina sosteniendo un gato negro

Pierre Carrier-Belleuse (1895)

El niño enfermo

Eugène Carrière (1885)

Rosas de cementerio

     El pueblo alemán, que tiene un buen número de palabras y frases bellas para las cosas tristes de esta vida, ha sabido poner su perfume y su gracia a una gran melancolía, dando el nombre de rosas de cementerio á esas pobres rosas que brotan en el blancor mate y débil de las mejillas de los tísicos.

     Al empezar estos días de lluvia y de frío suave y fino, llenos ya los árboles de la tristeza de sus hojas amarillas, esa frase blanca y rosa brota de mis labios y se pierde, después de llorar vagamente en la penumbra del alma... Van volviendo del campo y del mar los que fueron por amapolas y por algas para su sangre, y vienen sin más salud que la nostálgica del campo y del mar, débiles, sin sol, sin primavera, sólo con unas pobres rosas de cementerio en las mejillas.

     Y son hombres, y son mujeres-mujeres de invierno,-y son niños; y son niños rubios, blancos, muy blancos, casi de cera, casi de muerte, ambarinos, transparentes, con sangre sin color, con ojos inmensos cargados de una tristeza que se ríe a la fuerza y de unas lágrimas que no quieren brotar y están siempre en las pestañas. Así estos niños lloran por cualquier cosa.

Tengo un recuerdo en mi alma, un recuerdo amargo y melancólico; pero con voces y risas y rosas en su bruma sombría. Era una tarde tibia y llena por todas partes de color de rosa; el mar dormía cerca, soñando, y los pinos de la costa se doraban al reflejo ustorio del sol. Entre los pinos había carreras y gritos y vestidos blancos; y al fondo, una casa grande mostraba esta palabra en lo alto: Sanatorium. Y eran los niños tísicos, los pobres niños que se iban a morir, los que abrían los ojos sólo para cerrarlos en las cajitas blancas, sólo para que lloraran los viejos carpinteros al son del martillo; para los que se hicieron los jazmines y las guirnaldas de oro y las cintas celestes... Pero reían al sol, en el campo, cerca de los pinos y del mar.

     Aquellos niños se morían, pero se morían riendo, junto á las madrecitas de toca blanca que vienen del cielo. Iban vestidos de blanco, y gritaban y corrían. Luego, cuando entré en la casa de los niños tísicos, sonreí con verdadera dulzura. Las paredes eran blancas también, y las camitas hechas estaban llenas de juguetes; y las niñas habían dejado acostadas sus muñecas, aquellas muñecas que vivirían más que ellas.

     Aquí, por estas ciudades sucias y llenas de hombres enfermos, los niños tísicos piden limosna con sus manos casi invisibles, y van cantando ó llorando al son de cualquier cosa. Y los pobrecitos se mueren en la sombra, sin pan, sin juguetes y sin besos. Y esto es cruel; al menos, ya que se han de morir, ¿por qué no buscarles una sonrisa para cuando su boquita esté muerta? Tanta casa de Dios por esas calles, y ninguna para los niños tísicos; esos pobres niños á quienes su madre sólo ha podido comprar en la feria de la vida unas rosas de cementerio.

10.7.11

Mineros asturianos

Anónimo (Inicio s. XX)

La aldea perdida




 
Por Armando Palacio Valdés (1853-1938)
Publicado por Espasa-Calpe (Col. Austral, 2007)
Precio: 9.50 euros (aproximado)

En tierras de Llaviana la vida transcurre felizmente entre las tareas cotidianas del campo y las romerías. Aquí surge el amor entre Nolo y Demetria. Toda esta paz se ve enturbiada por la aparición de la minería que, aunque muchos crean que traerá consigo la civilización y el dinero, también les traerá la violencia...

Literatura y minas en la España de los siglos XIX y XX

Por Benigno Delmiro Coto
Publicado por Ediciones Trea S.L. (2003)
500 páginas
Precio: 18.00 euros (aproximado)

     Basado en una tesis doctoral presentada por el autor en 1990, su resumen para la misma defiende "que puede hablarse de una "literatura minera española" constituida por un conjunto de obras y autores en cantidad suficiente y de calidad nada desdeñable, con los que se podria formar un "genero literario" que encajaría fácilmente en la llamada "literatura social", de enraizada tradición histórica en las letras españolas. La "literatura de la mina" deja translucir una compostura interna a base de "motivos" que van apareciendo paulatinamente desde los albores del género saltando de unas obras a otras a lo largo del tiempo, ora como motivos desencadenantes de la acción, ya como factores de orden secundario. El trabajo se divide en cinco capítulos, y abarca un espacio cronológico que va desde el último tercio del XIX hasta la actualidad. Se trata de literatura minera española compuesta en novela, teatro, poesía y cuento. El centro de mi tarea ha sido su agrupamiento, ordenación y descripción, (...) añadiendo la valoración literaria".

Lavanderas

Abram Jefimowitsch (c. 1901)

3.7.11

Beauty & Bounty. American Art in an Age of Exploration

Belleza y Bondad. Arte Americano en una Era de Exploración
Del 30 de junio al 11 de septiembre de 2011
Seattle Art Museum. Simonyi Special Exhibition Galleries

La exposición recorre la obra de varios artistas norteamericanos del siglo XIX a través de más de cien obras, tanto pinturas como fotografías, presentando una muestra de la belleza y generosidad del naturaleza en el espacio de la América del Norte.

Pintores como Sanford Gifford, Albert Bierstadt y Moran Thomas reflejaron multitud de paisajes, cruzando el continente en diversas expediciones a través de las llanuras y las montañas del Gran Oeste. También se incluyen en la exposición aproximadamente sesenta fotografías de paisajes, incluyendo imágenes de los pioneros de la fotografía del oeste, incluyendo a Watkins Carleton, Edward Muybridge y Timothy O'Sullivan.


Enlace a la página oficial de la exposición (click).

El carrobbio de noche

Mosè Bianchi da Maraigo (1886)

La Bauhaus, crisol de la modernidad













Por Elaine Hochman
Publicado por Paidós Ibérica (2002)
414 páginas
Precio: 30.00 euros (aproximado)